Pizarra táctica
Una pizarra, para los dos minutos a un lado de la cancha
Fichas sobre el pasto. Sácalas de la bandeja - cuatro colores para
tu equipo, tres caras para el rival, conos, un balón, marcadores
numerados y las líneas mismas - y muévelas mientras hablas.
Una línea es algo a lo que puedes volver, no un trazo que tengas
que acertar de una. Mantén pulsada una para doblarla alrededor de un
defensa, arrastrar cualquiera de sus dos puntas a otro lado, hacerla
discontinua para un pase y continua para un desmarque, o quitarle la
flecha. Cinco colores, para que el pase y la presión no sean el mismo
amarillo. Saca un marcador numerado y sale el 1, luego el 2, luego el
3, para un tiro de esquina que lleva un orden.
Copiar del partido en curso pone en la pizarra el equipo que ya
tienes, con nombres y todo. Se abre desde Acciones rápidas sin salir
del partido, y la pizarra está exactamente como la dejaste cuando
vuelves.
Explicar un tiro de esquina a cuatro niños de nueve años
señalando una cancha vacía no funciona. Señalar un dibujo de ellos
mismos, sí.